MSc. Darling Chávez Madrigal
Máster en Enfermería Clínica Avanzada
prof.darlingchavez1001@uml.edu.ni
ORCID: 0009-0004-5271-6841
Universidad Martín Lutero
UML – Sede Jinotega
Resumen
El presente ensayo se realizó con el fin de reflexionar sobre las experiencias formativas de los estudiantes de la Especialidad en Atención al Paciente Crítico de la Universidad Martín Lutero, sede Jinotega. Se analizan las metodologías de aprendizaje significativo, la importancia de la humanización del cuidado y algunas propuestas de mejora desde un enfoque interdisciplinario y humanizado. Asimismo, se examinan las competencias profesionales que debe desarrollar el personal de enfermería en unidades de cuidados intensivos (UCI), en un contexto clínico altamente demandante y técnicamente complejo. La especialización en atención al paciente crítico exige una preparación integral que combine habilidades técnicas, ética, pensamiento crítico, capacidades comunicativas y un enfoque humanizado del cuidado. A partir de las percepciones estudiantiles y sus valoraciones formativas, se identifican elementos relevantes de metodologías como la simulación clínica, el análisis de casos y la retroalimentación, las cuales favorecen el desarrollo de habilidades clínicas, blandas y éticas en escenarios complejos. Los aportes destacan la importancia del trabajo interdisciplinario y de la humanización del cuidado como pilares del currículo, reafirmando que la formación debe ir más allá del conocimiento técnico para atender al paciente crítico como un ser humano integral, en interacción con su familia y entorno. Se concluye que el diseño curricular debe fortalecer la toma de decisiones clínicas, la gestión emocional en entornos críticos y la construcción de un profesional ético, competente y humanamente comprometido con la vida del paciente.
Palabras clave: Atención al paciente crítico, Experiencias formativas, Simulación clínica, Humanización del cuidado, Trabajo interdisciplinario.
INTERDISCIPLINARY AND HUMANIZED TRAINING IN CRITICAL PATIENT CARE
Abstract
This essay aims to reflect on the formative experiences of students enrolled in the Critical Care Specialty Program at Universidad Martín Lutero, Jinotega campus. It analyzes meaningful learning methodologies, the importance of humanized care, and proposals for improvement from an interdisciplinary and human-centered perspective. It also examines the professional competencies that nursing personnel must develop in intensive care units (ICUs), within a highly demanding and technically complex clinical environment. Specialization in critical patient care requires comprehensive preparation that integrates technical skills, ethical reasoning, critical thinking, communication abilities, and a humanized approach to care. Based on students’ perceptions and formative evaluations, key methodological elements such as clinical simulation, case analysis, and feedback are identified as contributing factors in the development of clinical, soft, and ethical skills in complex scenarios. These contributions highlight the relevance of interdisciplinary teamwork and humanized care as core pillars of the curriculum, reaffirming that training must go beyond technical knowledge to address the critical patient as a holistic human being, in interaction with their family and environment. The essay concludes that curricular design should strengthen clinical decision-making, emotional management in critical environments, and the formation of ethical, competent, and humanely committed professionals dedicated to safeguarding the life and dignity of the patient.
Key Words: Critical patient care, Training experiences, Clinical simulation, Humanization of care, Interdisciplinary work.
1. Introducción
La atención al paciente crítico, especialmente en las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), representa uno de los mayores desafíos para el profesional de enfermería. Este entorno clínico demanda no solo habilidades técnicas avanzadas y conocimiento científico actualizado, sino también un profundo compromiso ético y una sensibilidad humanizada ante la vulnerabilidad extrema del ser humano.
En los últimos años, el rol del personal de enfermería ha evolucionado, asumiendo nuevas responsabilidades en la realización de procedimientos invasivos y en la toma de decisiones clínicas complejas, lo que exige una formación especializada y continua que requiere ir más allá de la adquisición de conocimientos disciplinares aislados, promoviendo la colaboración interdisciplinaria y el desarrollo de una sensibilidad humanizada hacia las necesidades físicas, emocionales y sociales del paciente y su familia, tal como lo menciona, Arribasa y Santana, (2022).
El presente ensayo explora las experiencias formativas en la atención del paciente crítico, enfocándose en el desarrollo de competencias técnicas, éticas y humanísticas necesarias para brindar un cuidado integral, lo cual enriquece la práctica clínica y mejora los resultados en salud; en tal sentido, se consideraron también las expectativas de los estudiantes, los aprendizajes obtenidos y la percepción sobre la importancia de las metodologías didácticas y formativas utilizadas en la especialidad. Esta valoración permitió comprender cómo dichas estrategias influyen en el proceso formativo y en la consolidación de una atención centrada en la persona y su dignidad como ser humano. Al respecto, Canga, (2024) destaca que la formación del profesional de enfermería en contextos críticos debe ir más allá del conocimiento disciplinar aislado; debe construirse desde una visión integradora, articulando técnica, ética y compasión para preparar profesionales capaces de responder con competencia y humanidad a los desafíos en situaciones de alta complejidad.
2. Desarrollo temático
La formación de los profesionales de enfermería para la atención al paciente crítico plantea hoy más que nunca el desafío de articular conocimientos técnicos, humanísticas y sensibilidad ética en escenarios clínicos de alta complejidad; en tal sentido, las experiencias formativas de los estudiantes de la Especialidad en Atención al Paciente Crítico, más que simples vivencias académicas, constituyen una fuente valiosa para reflexionar sobre cómo se construyen estas competencias en la práctica. Es evidente que los estudiantes tienen altas expectativas en su proceso formativo, especialmente en lo que respecta a la adquisición de conocimientos efectivos y habilidades que les permitan actuar con oportunidad, seguridad y sentido humanizado, esta aspiración no surge en el vacío: se nutre de las exigencias reales que enfrentan en sus entornos laborales, donde muchas veces deben responder a situaciones críticas sin contar con una preparación especializada previa. En este particular, resulta necesario repensar el modo en que se estructura la enseñanza en cuidados intensivos, considerando que la profesión de enfermería evoluciona constantemente para responder a los retos de salud de la población, y hoy exige una formación que integre no solo la técnica, sino también el juicio ético, la empatía y el compromiso humano.

Figura 1. Expectativas sobre la especialidad.
Nota. El gráfico muestra las expectativas de los estudiantes sobre la Especialidad en Atención al Paciente Crítico.
En cuanto a los métodos de enseñanza-aprendizaje, los estudiantes consideran fundamental la simulación clínica y el análisis de casos, valorando su capacidad para desarrollar competencias prácticas y de pensamiento crítico. Estas metodologías no solo preparan al estudiante para enfrentar situaciones reales, sino que también fortalecen la toma de decisiones clínicas bajo presión, disminuyendo el margen de error y mejorando la seguridad del paciente. Tradicionalmente la enseñanza de habilidades era realizada directamente con el paciente, actualmente esta práctica es cuestionada, por la existencia de riesgos, a pesar de la supervisión docente, unido al derecho de los pacientes a recibir una intervención que considere la mejor opción disponible, incluyendo en este concepto la seguridad asistencial, teniendo en cuenta las consecuencias de los errores de la práctica sanitaria.
Otro aspecto destacado es la importancia atribuida a la retroalimentación como una estrategia pedagógica que promueve el aprendizaje reflexivo, el intercambio de experiencias y el fortalecimiento del juicio clínico. esto les permite reflexionar, debatir, interpretar y analizar clínicamente a la luz de la diversidad de vivencias y el análisis compartido de los diferentes casos clínicos. La implementación de casos clínicos en enfermería es crucial para la formación, la práctica profesional y la mejora de la atención al paciente, alineándose con lo que menciona, Quiñonero, (2022): “Permite a los profesionales de enfermería desarrollar habilidades de pensamiento crítico, resolución de problemas y toma de decisiones en situaciones reales, además de facilitar el aprendizaje y la evaluación del conocimiento teórico en un contexto práctico”.

Figura 2. Métodos de enseñanza-aprendizaje utilizados.
Nota. El gráfico muestra la satisfacción estudiantil en cuanto a los materiales, metodología y calidad de la información utilizada por los docentes.
En relación a la formación teórica brindada para enfrentar situaciones de salud complejas en el paciente, los estudiantes consideran que es la adecuada ya que el material y la metodología propuesta están diseñadas a la especialidad y es de gran importancia porque les ayuda a auto documentarse y adquirir mayor conocimiento.

Figura 3. Formación teórica utilizada.
Nota. El gráfico muestra la satisfacción estudiantil en cuanto a la formación teórica recibida.
La mayoría de los estudiantes considera que la retroalimentación es una estrategia fundamental dado que les permite conocer las diferentes opiniones sobre los casos clínicos, intercambiar ideas, experiencias, recordar conocimientos previos que habían enfrentado y que habían olvidado y que son relevantes para la atención del paciente; esta estrategia es crucial para el aprendizaje de los estudiantes, ya que les permite entender su progreso, identificar áreas de mejora y fortalecer sus competencias. Brinda información valiosa sobre su desempeño, permitiéndoles cerrar las brechas entre lo que están logrando y lo que podrían lograr.
En cuanto a la humanización del cuidado, todos los estudiantes coincidieron en que es empatía, conciencia del cuidado del ser humano basado en sus necesidades. Sin embargo, aunque reconocen que la empatía es fundamental, hay elementos como la comunicación efectiva enfermera – paciente que son parte fundamental de este cuidado. Para Valenzuela, Sanhueza y Aravena, (2017), la humanización del cuidado de enfermería implica brindar una atención que considera a la persona como un ser integral, respetando sus necesidades emocionales, sociales y físicas, además de las técnicas y conocimientos científicos. Este enfoque se basa en la empatía, la comunicación efectiva y la construcción de una relación de confianza entre el profesional de enfermería y el paciente.

Figura 4. Humanización del cuidado al paciente crítico.
Nota. El gráfico muestra la conceptualización que los estudiantes dan a la humanización del cuidado al paciente crítico.
En relación a la importancia del trabajo multidisciplinario para la atención del paciente, los estudiantes consideran que es muy importante, dado que un solo paciente puede requerir de un equipo con diferentes disciplinas para dar respuesta a sus problemas de salud; por tanto, es importante el involucramiento de todo el equipo para la mejora del paciente. Considerando que la comunicación efectiva entre el equipo multidisciplinario es una herramienta facilitadora y que si esta no es efectiva puede convertirse en una barrera. La comunicación efectiva entre el equipo de salud es crucial para la mejora del paciente, ya que permite una atención más coordinada, segura y eficiente. Una comunicación clara y precisa evita malentendidos, errores y confusiones, lo que a su vez mejora la calidad de la atención y la satisfacción del paciente.

Figura 5. Importancia de la comunicación y el trabajo interdisciplinario
Nota. El gráfico muestra la importancia que los estudiantes dan a la comunicación y el trabajo interdisciplinario.
Finalmente, los estudiantes visualizan su formación como una herramienta transformadora que les permitirá enfrentar de forma más competente los retos del entorno crítico, acortando los tiempos de respuesta, mejorando la calidad asistencial y consolidando su identidad profesional como agentes activos del cambio en el sistema de salud. La preparación del profesional de enfermería para responder a las situaciones de salud del paciente implica un enfoque integral que abarca conocimientos, habilidades, y actitudes. Esto incluye la aplicación del Proceso de Atención de Enfermería (PAE), la comunicación efectiva con el paciente y sus familiares, la promoción de la salud, y la actualización continua de conocimientos que son elementos fundamentales para brindar atención con calidad y con calidez, Narváez, (2024).
Adicionalmente, los estudiantes consideran que la ética es el pilar fundamental de los principios de enfermería en la atención al paciente, expresando que dentro de la práctica profesional deben tener en cuenta el sigilo, la integridad, bondad, responsabilidad, confiabilidad y el humanismo. Es esencial que los estudiantes tengan claro la importancia de la Ética dentro del ejercicio profesional del enfermero o enfermera, dado que la ética guía el comportamiento profesional, generando credibilidad, empatía y respeto, esenciales en la relación terapéutica, asegurando una atención centrada en el paciente y protegiendo la dignidad y los derechos humanos. Así como la resolución de dilemas bioéticos como el uso de soporte vital y la confidencialidad de datos clínicos.
3. Conclusiones
El análisis de las experiencias formativas en la especialidad de atención al paciente crítico permite concluir que la formación profesional en enfermería, cuando está fundamentada en un enfoque integral, humanístico e interdisciplinario, logra preparar a los estudiantes no solo en las competencias técnicas, sino también en las dimensiones éticas, comunicacionales y humanas del cuidado; por tanto, la formación pedagógica que reciban los profesionales de la salud con énfasis en la atención al paciente crítico debe ser efectiva y que les permita transformar el estrés inicial en aprendizaje significativo.
El trabajo interdisciplinario es un eje formativo fundamental, en la formación de los estudiantes, permitiéndoles comprender la complejidad del cuidado crítico y la importancia de las diferentes disciplinas, en la atención de un paciente. La construcción de una práctica clínica ética y reflexiva es inseparable del desarrollo de habilidades blandas como comunicación, respeto y el manejo del estrés; aspectos esenciales dentro de la formación profesional. Estos elementos no solo mejoran la atención, sino que fortalecen el rol de la enfermería como profesión clave en los sistemas de salud.
Según, Narváez, (2024), la formación en cuidados críticos debe reconocer la centralidad del paciente como un ser humano integral, y no como objeto clínico. La humanización del cuidado es una competencia transversal y esencial dentro de los programas de formación profesional y esta se construye a partir de pequeños actos de empatía, comunicación y respeto, logrando conectar con esta dimensión mayor sentido del propósito del ejercicio del profesional de enfermería en un área critica, permitiéndoles actuar con agilidad, precisión y humanidad a las múltiples situaciones emergentes que se presentan en la UCI.
Las metodologías activas como la simulación, el análisis de casos clínicos y la retroalimentación, en el ambiente áulico y laboratorio desarrolladas previas a enfrentar el entorno real, se consolidan como herramientas fundamentales y efectivas para el aprendizaje significativo y la toma de decisiones clínicas en contextos complejos, contribuyendo al ejercicio reflexivo, con criterio ético ante casos complejos, fortaleciendo su capacidad de juicio clínico.
4. Referencias bibliográficas
Arribasa San José, A., Santana Padilla. (2022). La formación de las enfermeras en cuidados intensivos: indispensable para el paciente crítico. Barcelona España, Elsevier. Recuperado de https://www.elsevier.es/es-revista-enfermeria-intensiva-142-articulo-la-formacion-enfermeras-cuidados-intensivos-S1130239921001206.
Canga Armayor, N. (2024). La formación académica de las enfermeras que desarrollan roles de práctica avanzada. España, Elsevier.
Narváez Eraso, C. (2024). Estado actual y tendencias en el proceso de formación de enfermeras(os) de cuidados críticos. Colombia. Enfermería Global.
Valenzuela Suazo, S., Sanhueza Alvarado, O., & Aravena Aravena, Á. (2017). Humanización de los cuidados intensivos: un desafío para los profesionales de salud. Revista Cubana de Enfermería. Recuperado de https://rev.enfermeria.sld.cu/index.php/enf/article/view/1093.