Ada Bertha Manzano Lagos
Máster en Didácticas de las Ciencias Experimentales
invesypos.jalapa0301@uml.edu.com
ORCID: 0009-0008-7380-0443
Universidad Martín Lutero sede-Jalapa
Resumen
Este estudio se centra en el consumo de melatonina en niños menores de seis años que enfrentan trastornos del sueño en el municipio de El Jícaro, Nueva Segovia. A través de esta investigación, buscamos entender las motivaciones que llevan a padres y profesionales a recomendar y utilizar la melatonina como solución. Además, documentaremos las dosis y los regímenes de administración empleados, así como los efectos observados, tanto positivos como adversos, desde la perspectiva de cuidadores y especialistas. Al abordar este tema, esperamos no solo contribuir al conocimiento científico, sino también ofrecer una mirada más humana sobre el bienestar de los más pequeños y las decisiones que sus familias enfrentan en busca de un descanso reparador. Su interés es fundamental para iluminar esta importante cuestión que afecta a tantas familias en nuestra comunidad. La recolección de información se llevó a cabo mediante encuestas semiestructuradas dirigidas a profesionales de la salud, padres y propietarios de farmacias, lo que permitió captar diversas perspectivas sobre el uso y la percepción de la melatonina. Los resultados triangulados evidencian una alta preocupación por los trastornos del sueño en niños pequeños, así como un uso frecuente del suplemento. Sin embargo, se destaca la necesidad de una mayor educación y consenso sobre su uso seguro y efectivo. Mientras que la percepción general entre los padres es positiva, los médicos abogan por un enfoque más cauteloso y fundamentado en su administración. Los farmacéuticos desempeñan un papel clave como fuente de información y puente entre las familias y los profesionales de salud, promoviendo un uso informado. La tendencia común indica un uso generalizado de la melatonina como remedio, pero también preocupaciones sobre su seguridad y la falta de información adecuada.
El estudio concluye que, aunque la melatonina puede mejorar la calidad del sueño en algunos niños, su uso debe ser supervisado por profesionales, considerando riesgos potenciales y promoviendo estrategias no farmacológicas. Los hallazgos aportan evidencia para impulsar políticas de regulación, educación y prácticas clínicas seguras en contextos rurales y comunitarios como El Jícaro.
Palabras clave: Melatonina, trastornos del sueño, insomnio infantil, seguridad, educación.
ARTICLE TITLE
Abstract
This study focuses on the consumption of melatonin in children under six years old who face sleep disorders in the municipality of El Jícaro, Nueva Segovia. Through this research, we aim to understand the motivations that lead parents and professionals to recommend and use melatonin as a solution. Additionally, we will document the doses and administration regimens employed, as well as the observed effects, both positive and adverse, from the perspectives of caregivers and specialists. By addressing this topic, we hope not only to contribute to scientific knowledge but also to provide a more human perspective on the well-being of young children and the decisions their families face in seeking restorative sleep. Your interest is essential to shed light on this important issue affecting many families in our community.
Data collection was conducted through semi-structured surveys directed at health professionals, parents, and pharmacy owners, allowing us to capture diverse perspectives on the use and perception of melatonin. The triangulated results reveal a high concern regarding sleep disorders in young children and a frequent use of the supplement. However, there is a noted need for greater education and consensus on its safe and effective use. While the general perception among parents is positive, doctors advocate for a more cautious and evidence-based approach to its administration. Pharmacists play a key role as a source of information and a bridge between families and health professionals, promoting informed use. The common trend indicates a widespread use of melatonin as a remedy, but also raises concerns about its safety and the lack of adequate information.
The study concludes that, although melatonin may improve sleep quality in some children, professionals, considering potential risks and promoting non-pharmacological strategies, should supervise its use. The findings provide evidence to support the development of regulatory policies, education, and safe clinical practices in rural and community contexts like El Jícaro.
Keywords: Melatonin, sleep disorders, childhood insomnia, safety, education.
1. Introducción
El sueño es un componente fundamental del desarrollo humano, especialmente durante la infancia, ya que influye en múltiples aspectos de la salud física, emocional y cognitiva de los niños. Sin embargo, los trastornos del sueño en la niñez son cada vez más comunes y pueden tener repercusiones significativas en el bienestar de los menores y en la dinámica familiar. En este contexto, se ha observado un aumento en el uso de suplementos como la melatonina en la población pediátrica, especialmente en niños menores de seis años, quienes son más vulnerables a estos trastornos. La melatonina, una hormona que regula el ciclo del sueño, ha sido objeto de estudio en diversas investigaciones, que han explorado su eficacia y seguridad como tratamiento para los trastornos del sueño. Sin embargo, la evidencia científica sobre su uso en la población infantil aún es escasa y presenta resultados contradictorios.
El Municipio de El Jícaro, en el Departamento de Nueva Segovia, no es ajeno a esta problemática. Con una población infantil significativa y un entorno socioeconómico que puede influir en la calidad del sueño de los niños, resulta crucial investigar el consumo de melatonina y su impacto en este grupo etario. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), los trastornos del sueño en la infancia están relacionados con problemas de comportamiento, dificultades en el aprendizaje y un mayor riesgo de desarrollar trastornos psicológicos en etapas posteriores de la vida. Esto subraya la importancia de abordar esta problemática desde una perspectiva local, considerando factores culturales y socioeconómicos que pueden afectar tanto la prevalencia de los trastornos del sueño como el acceso a tratamientos adecuados. Estudios previos han documentado el aumento en la prescripción de melatonina en niños, destacando su uso en casos de insomnio, trastornos del espectro autista y otros problemas neuropsiquiátricos.
Un estudio realizado por la Revista de Medicina en el 2019, concluyó que: La melatonina puede ser segura y eficaz no solo en el caso de trastornos primarios del sueño, sino también para trastornos del sueño asociados con diversas afecciones neurológicas. Sin embargo, todavía existe incertidumbre con respecto a los regímenes de dosificación. Otro estudio realizado en el 2021 por Murcia Salud señala que: Como recomendación concreta respecto a la seguridad de la melatonina se establece que los clínicos que ofrezcan melatonina para los trastornos del sueño en niños y adolescentes con TEA deberían informar a los pacientes y a sus padres sobre los posibles eventos adversos del uso de este fármaco y sobre la falta de datos de seguridad a largo plazo.
Con respecto al tema existe otro estudio realizado en el año 2023 que afirma que “Cualquier medicamento o suplemento, como la melatonina, está diseñado para usarse a corto plazo, generalmente seis meses o menos”, afirma el Dr. Burns. “No debe considerarse una solución para toda la vida ni formar parte de la rutina para dormir por tiempo indefinido”. Sin embargo, la mayoría de estos estudios se han realizado en contextos urbanizados y en poblaciones con acceso a servicios de salud más completos, lo que plantea interrogantes sobre la aplicabilidad de estos resultados en comunidades como El Jícaro. Además, se han señalado preocupaciones sobre la falta de regulación en la venta de suplementos de melatonina, lo que puede llevar a un uso inapropiado y a efectos adversos en la salud infantil. Por lo tanto, es esencial realizar una evaluación local que no solo considere el consumo de melatonina, sino también la percepción y el conocimiento de los padres sobre este suplemento, así como la disponibilidad de alternativas terapéuticas.
Este estudio tiene como objetivo principal evaluar el consumo de melatonina en niños y niñas menores de seis años con trastornos del sueño en El Jícaro N.S, entre julio y octubre de 2024. Se busca identificar la frecuencia de uso, las dosis administradas, las razones del consumo y las percepciones de los padres sobre la eficacia y los efectos secundarios. Además, se planteará un análisis crítico de la relación entre el consumo de melatonina y la mejora en la calidad del sueño, así como el impacto en la vida diaria de los niños y sus familias. A través de este estudio, se espera contribuir a la generación de conocimiento sobre una práctica que, aunque en aumento, requiere una comprensión más profunda en contextos específicos como el de El Jícaro, donde la salud pública y el bienestar infantil son de suma importancia. Se puede afirmar que la evaluación del consumo de melatonina en niños con trastornos del sueño no solo es pertinente para la comunidad científica, sino que también es importante para desarrollar estrategias de intervención adecuadas que promuevan un sueño saludable en la infancia, garantizando así un desarrollo integral de los menores en el Municipio de El Jícaro.
2. Metodología investigativa
Para llevar a cabo el presente estudio, se ha adoptado una perspectiva metodológica predominantemente cualitativa, aunque también se han integrado elementos de la metodología cuantitativa. En función de los objetivos planteados, la investigación se clasifica como descriptiva, dado que busca detallar las características y rasgos del fenómeno objeto de estudio (Torres, 2010). La muestra del estudio está constituida por 20 padres de familia o tutores, quienes fueron seleccionados al azar y a quienes se les aplicó una encuesta semiestructurada. Además, se incluyó a 8 dueños de farmacias y 5 médicos, considerando que algunos padres recurren a consultas médicas en busca de recomendaciones para mejorar los trastornos del sueño en sus hijos. Esta selección se realizó teniendo en cuenta la asistencia de los participantes a los establecimientos que comercializan melatonina. Para la recolección de información, se utilizaron encuestas semiestructuradas dirigidas a los padres de familia, así como cuestionarios semiestructurados para los médicos y propietarios de farmacias. Con el fin de garantizar la validez y confiabilidad de los instrumentos, se implementaron dos etapas. En primer lugar, se llevó a cabo una revisión exhaustiva de la construcción de los instrumentos, evaluando su forma y contenido en relación con las variables a investigar. En segundo lugar, se realizó una prueba piloto, que es un procedimiento esencial para validar y asegurar la confiabilidad de los instrumentos (Hickman, Alarcón y Cabrera, 2016). Esta prueba se aplicó a cinco padres de familia seleccionados al azar en diferentes momentos. La información recolectada de 20 padres de familia se organizó en una base utilizando el software Excel. Por otro lado, las respuestas proporcionadas por médicos y farmacéuticos fueron categorizadas mediante frases claves extraídas de las transcripciones de las entrevistas, las cuales se estructuraron en una matriz. Esta metodología permite una comprensión integral de la situación y fortalece el análisis presentado en este estudio.
3. Resultados y discusión
3.1. Perfil de consumo y percepción de los padres
La mayoría de los niños que usan melatonina tienen entre 4 y 5 años (55%), seguido por niños de 2 a 3 años (30%) y menores de 2 años (aproximadamente 40% del total). La información sugiere que la melatonina es más comúnmente utilizada en niños de 4 a 5 años, representando el 55% de los casos. Esto puede indicar que los padres de niños en este grupo de edad están más preocupados por los trastornos del sueño y buscan soluciones efectivas, como la melatonina. El segundo grupo más grande es el de niños de 2 a 3 años, con un 30%, lo que también refleja una preocupación significativa por el sueño en esta etapa temprana. Sin embargo, el dato de que hay aproximadamente un 40% de uso en niños menores de 2 años es notable, ya que esta es una población más vulnerable y, generalmente, se recomienda un enfoque más cauteloso en el uso de suplementos. Hay una tendencia clara hacia el uso de melatonina en niños pequeños, lo que resalta la necesidad de educar a los padres sobre su uso seguro y efectivo, así como la importancia de supervisión médica, especialmente en los más infantes.
El 100% de los padres encuestados administran melatonina a sus hijos, principalmente por problemas de sueño, con una tendencia a usar dosis entre 1 y 2 mg, y algunos con dosis superiores a 3 mg. Esto coincide con estudios internacionales y guías clínicas que señalan que la melatonina es ampliamente utilizada en la población pediátrica, especialmente en casos de trastornos del sueño, y que los padres tienden a percibirla como una solución efectiva (Guerrero, 2007; Congreso SEPEAP, 2013). La literatura también indica que la percepción favorable puede estar influenciada por la rapidez en la mejora del sueño y la facilidad de administración, especialmente en formas como gomas y gotas (Bonmatí, 2015; boticas23, 2024) La literatura advierte sobre el uso prolongado sin supervisión, resaltando que la percepción de efectividad puede estar influenciada por experiencias subjetivas y no siempre respaldadas por evidencia clínica sólida.
La mayoría de los padres (85%) reporta mejoras en el patrón de sueño de sus hijos tras el uso de melatonina, aunque un pequeño porcentaje (5%) señala empeoramiento y otro (10%) no percibe cambios. La evidencia sobre efectos adversos a largo plazo en niños es limitada, y algunos autores advierten sobre la posibilidad de efectos rebote y alteraciones en el desarrollo neuroconductual si se usa sin supervisión adecuada. La duración del uso suele ser mayor a 3 meses para el 60% de los niños, indicando una tendencia a tratamientos prolongados. La tendencia a administrar dosis elevadas y prolongadas, sin supervisión médica, refleja una brecha en la regulación y en la información, como también señalan las guías internacionales y las alertas de la FDA, que advierten sobre riesgos potenciales y la falta de evidencia sobre seguridad a largo plazo (Medicine, 2023; Murciasalud, 2021) El uso prolongado sin evaluación médica puede aumentar riesgos de efectos adversos y dependencia.
La mayoría de los padres (70%) no ha consultado a profesionales de salud antes de administrar melatonina, confiando en recomendaciones coincide con la literatura que denuncia la venta libre y la falta de regulación en muchos países, incluyendo Nicaragua, lo cual aumenta el riesgo de uso inadecuado y efectos adversos (Ugarte-Liban, 2024; Creek, 2024). La literatura enfatiza la necesidad de educación y regulación para evitar el uso indiscriminado, especialmente en poblaciones vulnerables como los niños pequeños.
3.2. Problemas de sueño y consulta profesional
Los problemas más frecuentes son dificultad para conciliar el sueño (75%), despertares frecuentes (20%) y despertar muy temprano (5%). La mayoría de los padres (70%) no ha consultado a un profesional, aunque reconocen que los problemas de sueño son comunes y preocupantes. La mayoría de las farmacias recibe consultas sobre el uso de melatonina, y ofrecen diversas presentaciones (tabletas, gomas, gotas).
3.3. Percepción y conocimiento de los profesionales de salud y farmacias
Los médicos reconocen que la melatonina puede ser eficaz en algunos casos, pero expresan incertidumbre sobre su seguridad en niños menores de 6 años y llaman a un manejo cauteloso. Estudios clínicos muestran que la melatonina puede ser efectiva en ciertos trastornos del sueño infantil, como retraso en el ciclo circadiano o insomnio secundario, pero la evidencia en trastornos complejos o autismo es variable (Cohen et al., 2017) y (Van Geijlswijk et al., 2018). La mayoría de los médicos recomienda evaluar cada caso individualmente, evitar uso prolongado y seguir dosis recomendadas, resaltando la necesidad de más investigación y guías claras. Los farmacéuticos muestran interés en recibir más información, pero muchos expresan dudas sobre la seguridad y la falta de datos suficientes sobre el uso pediátrico. La literatura advierte que el uso de suplementos en niños debe ser supervisado por profesionales de la salud, y que la falta de regulación puede llevar a un uso inapropiado (Bruni et al., 2019). La necesidad de guías clínicas y regulación estricta es un consenso internacional.
3.4. Efectos secundarios
La mayoría de los niños (80%) no presenta efectos secundarios, aunque algunos (15%) experimentan síntomas como dolor de cabeza, somnolencia, hiperactividad o irritabilidad. Un pequeño porcentaje (5%) reporta efectos adversos, incluyendo agresividad y dependencia en algunos casos. La percepción general es que la melatonina es bien tolerada, pero se recomienda supervisión médica. La literatura advierte que, aunque a corto plazo parece seguro, la falta de datos sobre efectos a largo plazo, como impacto en la pubertad o en el desarrollo neuropsicológico, justifica cautela y regulación estricta (Banco de Preguntas Preevid, 2021; Congreso SEPEAP, 2013).
3.5. Actitudes y recomendaciones
Los padres confían en la eficacia de la melatonina y en su uso como solución rápida, aunque muchos no buscan asesoría profesional. Los médicos enfatizan la importancia de prácticas no farmacológicas (rutinas, ambiente adecuado) y el uso responsable de medicamentos. Los dueños de farmacias desean mayor capacitación y recursos para asesorar mejor a los clientes. La literatura coincide en que la evidencia sobre seguridad y eficacia a largo plazo en niños es limitada, y que se requiere mayor investigación y regulación para garantizar un uso seguro (Murciasalud, 2021) El contraste entre los resultados de esta investigación y la literatura existente revela que, en el municipio de El Jícaro, al igual que en otros contextos, el uso de melatonina en niños está en aumento, impulsado por percepciones positivas y la búsqueda de soluciones rápidas. Sin embargo, existe una notable brecha en la información, regulación y supervisión médica, lo que puede poner en riesgo la salud infantil. La literatura recomienda un uso cauteloso, dosis bajas, supervisión profesional y mayor investigación, aspectos que deben fortalecerse en la comunidad de El Jícaro para garantizar un manejo seguro y efectivo del sueño infantil.
3.6. Triangulación de resultados
| Indicador | Padres de familia | Dueños de farmacia | Médicos |
| 1. Consumo y percepción de la melatonina. | El 100% de los padres encuestados utiliza melatonina como una solución para los problemas de sueño de sus hijos, reflejando la confianza en su efectividad. | Observan una alta demanda de melatonina en diversas presentaciones, evidenciando una respuesta a la preocupación de los padres por el sueño infantil, pero también indican que hay dudas sobre la seguridad de su uso. | Aunque reconocen que la melatonina puede tener beneficios, enfatizan la importancia de adoptar medidas no farmacológicas y promueven un enfoque más integral para abordar los trastornos del sueño. |
| 2. Educación y Consultas Profesionales | La mayoría no consulta a profesionales antes de administrar melatonina, basando su decisión en recomendaciones de otros, lo que sugiere una falta de información adecuada. | Señalan una falta de información y consenso en el uso de melatonina, indicando que la capacitación y recursos serían esenciales para proporcionar una mejor asesoría a los padres. | Insisten en la necesidad de colaboración entre padres y profesionales, sugiriendo que la falta de asesoramiento médico puede contribuir al uso inadecuado de la melatonina. |
| 3. Conocimiento y Conciencia de los Riesgos | La mayoría confía en la eficacia de la melatonina, aunque cierto porcentaje también reporta efectos secundarios. Esto sugiere una percepción positiva del tratamiento a pesar de los riesgos informados. | Manifiestan incertidumbre y falta de consenso sobre el uso de la melatonina en niños, lo que indica la necesidad de más información y capacitación sobre el tema. | Resaltan la importancia de documentar el uso de melatonina y prescribirla de manera adecuada. También mencionan efectos secundarios, algunos preocupantes, que pueden surgir del uso de melatonina en esta población. |
| 4. Estrategias y Enfoques Alternativos | Buscan soluciones naturales o complementarias para mejorar el sueño de sus hijos, lo que se refleja en el aumento del consumo de melatonina. | Muestran interés en proporcionar información complementaria, lo que sugiere una oportunidad para mejorar la educación de los padres sobre los métodos de manejo del sueño más allá de la melatonina. | Aconsejan considerar el uso no medicamentoso y adoptar un enfoque holístico para el manejo de los trastornos del sueño, sugiriendo que los médicos evalúen cada caso de forma única. |
| 5.Efectos y Riesgos de la Melatonina | Algunos padres mencionan efectos positivos, pero también la dependencia de la melatonina como solución exclusiva, lo que puede representar un uso inadecuado. | Reconocen la existencia de preocupaciones sobre la seguridad de la melatonina, lo que se alinea con las inquietudes expresadas por los médicos y resalta la falta de información adecuada. | Resaltan que el uso excesivo puede llevar a efectos adversos, lo que suscita preocupación sobre el manejo responsable de los medicamentos. |
| Demandas y Necesidades de Información | Expresan la necesidad de soluciones efectivas y seguras para el sueño infantil, pero carecen de información sobre la dosificación y durabilidad del tratamiento. | Manifiestan un interés claro en recibir más información sobre la melatonina, indicando una necesidad generalizada de capacitación para asesorar adecuadamente a los padres | Solicitan más investigación y directrices sobre el uso seguro de la melatonina en niños, lo cual es crítico para la práctica clínica. |
Fuente 1: Elaboración propia
La triangulación de resultados obtenidos mediante la aplicación de instrumentos a padres de familia, médicos y farmacéuticos, contribuye a fortalecer los resultados obtenidos, lo que evidencia el contraste de los hallazgos y la robustez de las conclusiones. Existe consenso en que los trastornos del sueño en niños son frecuentes y que la melatonina se usa ampliamente, pero hay preocupaciones sobre su seguridad, uso prolongado y falta de información clara. La percepción positiva de los padres contrasta con la cautela de los profesionales de salud, quienes llaman a un manejo responsable y a mayor investigación. La tendencia indica un uso creciente de melatonina en niños menores de 6 años en El Jícaro, motivada por problemas de sueño y percepciones de eficacia. Sin embargo, existe una notable necesidad de mayor educación, regulación, y orientación profesional para garantizar un uso seguro y responsable, tanto por parte de los padres como de los profesionales de salud y farmacias.
4. Conclusiones
- El consumo de melatonina en niños menores de seis años con trastornos del sueño en El Jícaro revela una tendencia creciente entre los padres que buscan soluciones rápidas y efectivas para mejorar el sueño de sus hijos. Aunque la melatonina es generalmente considerada segura para uso a corto plazo, la falta de una regulación estricta y de información adecuada sobre sus efectos a largo plazo resalta la necesidad de mayor educación y concienciación entre los padres.
- La frecuencia de los trastornos del sueño en el municipio del Jícaro tales como el insomnio, terrores nocturnos, apnea del sueño o sonambulismo es similar al de otras regiones como lo afirma el estudio realizado por (Chacha Chadan, (2022)) en Riobamba – Ecuador, El objetivo del estudio fue identificar la calidad del sueño como factor de desarrollo en el estado nutricional de niños menores de 5 años del Centro de Desarrollo Infantil Quisapincha, el estudio demostró que el 46% de los niños objeto de estudio presentó trastornos del sueño.
- Factores como la situación socioeconómica, el ambiente familiar, la tecnología y la rutina diaria pueden influir en la calidad del sueño de los niños.
- La administración de melatonina en niños puede ser beneficiosa para mejorar la calidad del sueño, pero la eficacia y la seguridad del tratamiento dependen en gran medida de la dosis administrada.
- Es común que los padres administren diferentes dosis basándose en sus propias percepciones de la necesidad del niño y sus experiencias previas. Esto puede llevar a variaciones en los resultados observados, ya que una dosificación inadecuada puede no ser efectiva o incluso perjudicial. Por lo tanto, es fundamental que los padres consulten con un profesional de la salud para determinar la dosis adecuada para cada niño, considerando su contexto particular y las posibles causas de sus problemas de sueño.
- Se ha documentado que el consumo excesivo de melatonina en niños puede resultar en somnolencia diurna, cambios en el comportamiento, irritabilidad y otros trastornos del sueño, como se fundamentan en los aspectos teóricos de este estudio. Además, en el estudio realizado se comprobó que un niño tuvo efecto rebote, en el que, al interrumpir su uso, el niño experimentó un empeoramiento temporal de los problemas de sueño.
- La evaluación de la percepción de los padres sobre la eficacia del tratamiento con melatonina muestra que una gran mayoría considera que este suplemento es efectivo para regular los problemas del sueño en sus hijos. Esta tendencia nos indica que los padres confían en la melatonina como una opción viable para abordar trastornos del sueño, lo que podría reflejar una satisfacción general con los resultados observados en su uso. Sin embargo, sería importante complementar esta percepción con estudios más amplios y rigurosos que evalúen no solo la eficacia, sino también la seguridad y los efectos a largo plazo de la melatonina, para asegurarse de que su uso se base en evidencia sólida y que se brinde el mejor cuidado posible a los niños con problemas de sueño.
- Este tema de investigación permitió explorar cómo las prácticas de salud, el contexto familiar y las creencias culturales influyen en el uso de melatonina en niños con trastornos del sueño. También resalta la importancia de enfoques multidisciplinarios que incluyan educación, apoyo comunitario y evaluación crítica de la eficacia y seguridad de los tratamientos para mejorar la salud mental y física de los niños del municipio de El Jícaro.
Limitaciones del estudio
Existe poca investigación previa y datos limitados sobre el uso, seguridad y efectos a largo plazo de la melatonina en niños menores de seis años, lo que dificulta una interpretación definitiva de los resultados.
La muestra de padres, médicos y farmacéuticos fue seleccionada de forma no aleatoria y con tamaño reducida, lo que limita la generalización de los hallazgos a toda la población del municipio de El Jícaro o a otras comunidades.
La venta y administración de melatonina en la comunidad no están reguladas estrictamente, lo que puede influir en la calidad, pureza y dosis de los productos utilizados, además de dificultar la verificación de la adherencia a recomendaciones médicas.
Factores culturales, creencias y condiciones socioeconómicas específicas del municipio pueden limitar la aplicabilidad de los resultados a otras regiones o contextos diferentes.
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